Hi-low-code describe un equilibrio práctico: reutilizar las bases repetitivas y escribir el código que expresa las reglas particulares de tu aplicación. Decide ese límite para cada funcionalidad.

Un punto de partida generado también necesita revisión. Lee el código, comprueba validaciones y permisos, y prueba tanto los fallos como las operaciones correctas. Conserva los cambios bajo control de versiones para poder entenderlos y deshacerlos.

Evalúa el enfoque con una funcionalidad pequeña. Comprueba que puedes cambiar una regla, añadir una prueba y diagnosticar un error sin reconstruirlo todo. La medida útil es la facilidad de mantenimiento de la aplicación.